desarrollo vegetal

Las hojas empiezan como primordios en forma de cúpula o de chichón en el meristemo apical del tallo e inicialmente crecen en forma casi cilíndrica. Estos primordios son conocidos como yemas (Bidwell, 1979).

Las yemas se desarrollan en el tallo principal de la planta. Es un brote juvenil o embrionario de una planta. Las yemas encierran hojas, tallos o flores sin desarrollar y mediante el desarrollo de estas se puede decir si se trata de yemas vegetativas o reproductivas (Gil y Velarde, 1995).

Pasado un corto tiempo después de la aparición de las yemas, se desarrollan meristemos laterales que crecen hacia los lados dando a la hoja su forma laminar. Los meristemos laterales crecen más o menos rápidamente en diferentes posiciones a lo largo del borde de la hoja dando así la forma característica a cada una (Bidwell, 1979).

La rapidez del crecimiento puede estar relacionada con la nutrición porque a menudo el crecimiento es mayor en el punto opuesto al término de las nervaduras mayores. Una alternativa es que se podrían transportar fitohormonas por las nervaduras y que actúen más enérgicamente en su extremo estimulando el crecimiento (Bidwell, 1979).

No se sabe cómo operan estos estímulos, pero F. Went ha demostrado que eI ácido Indolacético estimula el crecimiento linear de la hoja, particularmente la longitud de las nervaduras, y por lo tanto el área foliar y algunos aspectos de su forma. Esto se fundamenta porque las plantas heterófilas generalmente muestran una progresión de formas de las hojas hacia arriba del eje sugiriendo la influencia de un gradiente de fitohormonas en el tallo (Bidwell, 1979).

De hecho, la influencia de un gradiente de fitohormonas puede originarse en los primordios. Conforme crece el tallo, el meristemo apical se desarrolla o madura y puede agrandarse considerablemente. Los primordios formados en un meristemo más grande o más maduro serán asimismo más grandes, tendrán un desarrollo inicial más rápido y responderán a su información genética de modo diferente a los que se forman más temprano o sobre un meristemo más pequeño o menos maduro (Bidwell, 1979).

desarrollo en plantas de tomateEl tamaño del ápice afecta probablemente a las cantidades relativas de citocinina y auxina presentes afectando a sí la división celular y el patrón de desarrollo de la hoja. Estos cambios en el ápice pueden ser responsables en ciertas plantas del cambio final del estado vegetativo al reproductor (Bidwell, 1979).Es por esto que una nutrición suficiente y balanceada y aplicación exógenas de citocininas, auxinas y giberelinas (de forma equilibrada), promoverán el correcto desarrollo de los brotes apicales, laterales y la misma floración.

 

LOGO BIORGANIXInformación Ing. Rodrigo Pedraza.

BIDWELL, R. G. S. 1979. Fisiología Vegetal. 1a. Ed. AGT Editor. México 784 pp.
GIL, FERNANDO y VELARDE, ALBERT. 1995. Morfología y fisiología del árbol frutal. Edición 4. Mundi-Prensa.

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